|
|
|
Estos seres elementales (termino que los define muy bien, ya que son seres relacionados con los cuatro elementos básicos y primarios de la naturaleza, es decir agua, aire, fuego y tierra), no pueden clasificarse entre los hombres, porque algunos vuelan como los espíritus, no son espíritus, porque comen y beben como lo hombres. El hombre tiene un alma que los espíritus no necesitan. Los elementales no tienen alma, y sin embargo, no son semejantes a los espíritus, estos no mueren y aquellos sí. Estos seres que mueren y no tienen alma ¿son, pues, animales? Son más que animales porque hablan y ríen, son prudentes, ricos, sabios, pobres y locos igual que nosotros. Son la imagen grosera del hombre, están sujetos a las indisposiciones y enfermedades humanas. Virtuosos, viciosos, puros e impuros, mejores o peores, como los hombres, poseen costumbres, gestos y lenguajes. Son mágicos y de una gran bondad con unos principios y valores tan bien infundados que a veces, cuando ocurren incidentes desagradables entre los humanos y la naturaleza, se encargan de dar una buena lección a aquel ser dañino. Suelen ser denominados de muchas maneras, la verdad de esto es que existen muchos “tipos” de duendes y hadas. Ellos se clasifican según su región, su aspecto físico y las actividades que realizan. |
||
El Pixie, es un espíritu muy travieso que ha dado su nombre a muchos lugares: El Monte Pixie, la Piedra de Puggi (que significa duendecillo), Danzan a la sombra de las piedras enhiestas o retozan al borde de las corrientes. A ellos les encante robar caballos y ganado en general para cabalgarlos alocadamente a través del páramo, al igual que perseguir mozas de la cocina arrojándoles ollas y cacerolas. Aunque gozan de su diversión también son grandes trabajadores, siempre y cuando se les sea agradecida su labor con leche y galletas en las noches. Tienen la capacidad de transformarse en erizos o puercoespines para despistar a cualquier humano que quisiera atraparlo. |
||
Son Hadas de las aguas, que con sus cantos fascinadores seducen a los humanos. Estas son hijas del dios fluvial llamado Aqueloo. Desencadenan tormentas que hacen zozobrar los barcos y se les ve con frecuencia peinando su larga cabellera y contemplándose en los espejos. Probablemente son inmortales, su actitud suele ser amistosa y es raro que demuestren malicia a menos que se consideren ofendidas. Son Asombrosamente Hermosas. |
||
Son seres menuditos y parecen hallarse totalmente cubiertos de una piel de una sola pieza, muy ajustada que brilla como si estuviese húmeda, y tiene el color de la corteza de un árbol. Sus manos y pies son grandes, desproporcionados con el resto del cuerpo. Las piernas delgadas y las orejas tiesas en punta. Son de nariz muy afilada y la boca muy grande. Viven en ciudades organizadas llamadas Elfolandia. Existen muchas versiones de las actividades que estos duendes realizan. |
||
Son monstruos aéreos del orden de los reptiles, la mayoría son capaces de volar, aunque no siempre aprovechan esta capacidad. Solo los dragones orientales no poseen alas, vuelan gracias a un equilibrio magnético entre la tierra y los vientos predominantes. En china existe la principal familia de dragones que miden desde los dos metros hasta los trescientos. Estos son seres usados como guardianes, que además poseen poderes mágicos, a veces, indescriptibles, y se asegura que si se come el corazón de un dragón podrá entender el lenguaje de las aves, la lengua del dragón permite al consumidor ganar cualquier discusión, y la sangre es un profiláctico infalible para las heridas de armas blancas. Los dragones chinos están íntimamente conectados con los elementos aire y agua y son de variables temperamentos. |
||
Son de una raza de seres pequeños atezados, que gustan de hacer maldades, pero no todos son así, por lo general, los que moran en las minas son beneficiosos y ayudan a los mineros a encontrar las ricas vetas de mineral. Y no hay nada que disfruten más, que haciendo diabluras mostrando ya su feo rostro con muecas más horribles aún y ejecutar danzas grotescas. |
||
Son una comunidad internacional de seres inmortales, se dicen que son originarios de Italia y que se fueron regando por Europa. Su función era aparecer en las casas donde había nacido un niño y otorgarle dones como belleza, tranquilidad y buen carácter, pero si por algún motivo se sentía ofendida por los dueños de la casa, podía equilibrar estos beneficios con algún tabú o limitación para toda la vida. Las hadas han continuado su función original y han ampliado sus actividades interfiriendo beneficiosamente en las actividades de los humanos. También se sabe que la única forma de que un humano vea un hada es usando una piedra con un agujero natural, es decir, horadada por el agua y la antigüedad (las de playas marinas no sirven.), al mirar por ese hueco podrás verlas sin inconvenientes. Sus ropajes son hechos con hilos de seda de arañas y bordados con lentejuelas de gotas de rocío, tienen la peculiaridad de no poder ser tocados ni sentidos por las manos humanas. |
||
A los sirénidos irlandeses, que así se les llaman, se les distinguen de los otros moradores del agua en que llevan un gorro de rojas plumas para impulsarse hasta sus hogares en las aguas profundas. Si se les roba el gorro ya no pueden volver a sus líquidas moradas. Los Merrows hembras son muy bellos y como las otras sirenas, se aparecen como un presagio antes de la tormenta, pero son de naturaleza afable y a veces se enamoran de los pescadores mortales. Esto se debe a que los Merrows machos son extremadamente horribles físicamente, con cuernos o escamas en todo el cuerpo, mas, pese a ello poseen rasgos en compensación, son afables, cariñosos y joviales de carácter. |
||
|
||
Ilustrador Juan Luis Serra, Amanda y Almendra Uzcátegui |
||